Para su realización necesitaremos:
1. Una tabla fina, las medidas pueden variar en función de lo grande que queramos nuestro cuelgallaves.
2. Llaves viejas que tengamos por casa.
A ser posible planas, para poder doblarlas mejor.
3. Tornillos, papel de lija y barniz o pintura.
Empezaremos lijando la tabla para que quede una superficie lisa y suave. Una vez lijada limpiaremos bien con un trapo húmedo para retirar toda la suciedad posible, generada al lijar, y así poder barnizar o pintar mejor.
Al barnizar moveremos siempre el pincel en el sentido de la beta de la madera, así quedará más uniforme la pintura.
Para doblar las llaves nos podemos valer de un alicate universal, sujetando fuerte la llave de la parte de arriba y apretándola contra el suelo.
Una vez las llaves dobladas y la tabla barnizada esté seca procederemos a atornillar las llaves a la tabla por el agujero para la arandela para el llavero.
Lo podemos colgar a la pared utilizando cinta de doble cara, así no haremos agujeros en la pared.

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